Doble carga
La misma información pasa por formularios, planillas, CRM y ERP con pequeñas diferencias en cada copia.
Conectamos disparadores, reglas, sistemas y responsables para que el trabajo repetitivo corra solo, con logs, reintentos y alertas cuando algo se sale del criterio.
El equipo sólo entra cuando algo se sale de este camino.
Trabajamos sobre lo que tu equipo ya sabe usar. Si la plataforma tiene API o webhooks, se integra; si no, buscamos el camino más estable antes de proponer un cambio de herramienta.
Y cualquier otra plataforma con API pública.
Cada pedido entraba por WhatsApp o por mail y alguien lo volvía a tipear en el sistema de gestión, en la planilla del depósito y en el resumen de comisiones del vendedor. Armamos un flujo que toma el pedido una vez, valida lo que se puede validar y escribe en los tres lados, y dejamos a una persona las decisiones que no son mecánicas.
Mayorista de insumos eléctricos · Argentina
Quién recibe el pedido, en qué tres planillas lo copia, qué dato se vuelve a tipear en cada una y en qué momento se frena. El cuello era una sola persona: si faltaba, los pedidos se acumulaban en su casilla hasta que volvía.
Se automatizó la carga, la validación de datos y el aviso al depósito. Liberar un pedido de un cliente con saldo vencido y aprobar un precio fuera de lista quedaron en manos del administrativo. Automatizar eso también era posible y era un error: son decisiones con criterio comercial, así que el flujo las frena y las deja en una bandeja en vez de resolverlas solo.
El vendedor carga el pedido una vez. El flujo valida el CUIT, busca el cliente en el sistema de gestión, chequea que cada código exista y tenga stock, y recién ahí escribe: crea el pedido, genera el remito, avisa al depósito y suma la operación al resumen del vendedor. Un solo formulario dispara las cuatro cargas que antes se hacían a mano.
Si el sistema de gestión o el padrón no contestan, el flujo reintenta tres veces espaciando cada intento. Si sigue sin haber respuesta, el pedido queda en una cola con el estado exacto en el que se cortó, y cuando el servicio vuelve retoma desde ese paso y no desde el principio. Cada pedido lleva su propio número, así que un reintento nunca genera dos pedidos iguales. Cada intento queda en el log con lo que se mandó y lo que contestó el otro lado, y el administrativo recibe el aviso con el pedido y el motivo. Nada se cae en silencio: si algo no se cargó, alguien se entera el mismo día.
La misma mecánica sirve para el alta de proveedores, la conciliación de pagos contra extracto o la carga de facturas de compra: cambian el disparador y el destino, no la forma de armarlo.
Copiar un dato lleva segundos. Hacerlo cientos de veces, verificar que llegó y corregir lo que falló termina ocupando una parte entera de la operación.
La misma información pasa por formularios, planillas, CRM y ERP con pequeñas diferencias en cada copia.
Tareas importantes se ejecutan cuando alguien recuerda mirar un correo o revisar una columna.
El flujo falla en silencio y recién se descubre cuando falta un pedido, un documento o una respuesta.
Automatizar un clic aislado suele mover el trabajo al paso siguiente. Diseñamos desde el evento que inicia el proceso hasta el registro que confirma que terminó.
Formularios, correos o archivos se normalizan, controlan y enrutan sin reescritura manual.
Reglas claras resuelven lo previsible; montos, excepciones o diferencias pasan al responsable correcto.
Generación, envío, firma, archivo y actualización de estado dentro del mismo circuito.
Logs, reintentos, alertas y colas para que un error no se convierta en un caso perdido.
Sin una línea de base no se puede saber si el flujo mejoró. Registramos tiempo, errores y demoras antes del cambio y usamos los mismos indicadores para decidir si ampliar.
Eventos, pasos, sistemas, responsables, excepciones y volumen real.
Alto volumen, criterio claro y error reversible: suficiente impacto sin concentrar riesgo.
Modo sombra, datos controlados y comparación contra lo que el equipo hace hoy.
Monitoreo, límites, documentación y expansión sólo cuando la primera versión es estable.
El flujo queda preparado para operar cuando algo sale bien y, sobre todo, cuando algo falla. Esa segunda ruta es la diferencia entre una demo y producción.
Cobrar por hora traslada al cliente un riesgo que no puede medir: nadie sabe de antemano cuántas horas lleva un flujo. Lo resolvemos al revés. Primero se escribe qué se va a construir y cuánto sale cada pieza; recién después se construye.
El plano antes de la obra. Se descuenta entero si seguís.
$1.900precio fijo · 2 semanas
Con el alcance ya escrito en el Blueprint, sin sorpresas.
desde $2.400por flujo
Referencia del mercado$2.000–10.000
Que lo construido siga funcionando cuando el resto cambie.
desde $390por mes
Por ejemploBlueprint más cuatro flujos estándar son USD 23.200 una sola vez —el Blueprint se descuenta— y USD 890 por mes para que sigan funcionando.
Los de volumen alto, reglas claras, datos disponibles y errores reversibles. Evitamos empezar por el proceso más sensible sólo porque se ve mejor en una demo.
Sí. Elegimos según seguridad, volumen, complejidad, costo y capacidad de mantenimiento. También usamos código cuando una plataforma agrega más limitaciones que valor.
Diseñamos logs, reintentos y alertas desde el inicio. El flujo conserva el caso y avisa a una persona concreta con el contexto necesario para resolverlo.
Comparamos tiempo por caso, tasa de error y demora de detección antes y después. El ahorro de horas es sólo una parte del impacto.
No. Si una regla determinística resuelve el caso, suele ser más barata y predecible. La IA entra cuando hay texto, ambigüedad o contexto que comparar.
Traé un circuito que hoy consume horas. Lo medimos, revisamos sus excepciones y definimos si existe un primer flujo seguro y rentable.
Kai Agente de Kommit · En línea
¡Hola! Soy Kai, el agente de Kommit. Contame qué proceso te está costando horas y te digo por dónde conviene empezar.
Agente de IA: puede equivocarse. Lo que acordemos lo confirma el equipo. Preferís el formulario →