Stock que se confirma a mano
La existencia real depende de preguntar al depósito porque movimientos, reservas y devoluciones no cierran.
Integramos stock, compras, ventas, facturación y costos sobre datos maestros limpios, reglas claras y circuitos que el equipo puede ejecutar todos los días.
Cuando compras, ventas, depósito y administración trabajan sobre archivos distintos, cada número llega con una explicación y ninguna decisión parte de la misma base.
La existencia real depende de preguntar al depósito porque movimientos, reservas y devoluciones no cierran.
Precios, gastos y composición se reconstruyen al final del mes, cuando la venta ya ocurrió.
El mismo producto, proveedor o cliente aparece con códigos distintos y rompe reportes e integraciones.
El objetivo no es activar todos los módulos. Es construir una secuencia confiable desde el dato de origen hasta el asiento, el stock o el informe que lo necesita.
Productos, listas, clientes, proveedores, depósitos e impuestos con códigos y responsables definidos.
Solicitud, aprobación, orden, recepción y diferencias conectadas al stock y las cuentas.
Pedido, reserva, entrega, comprobante y margen sobre una misma cadena de datos.
Conexión con ecommerce, CRM, bancos u otras plataformas, más alertas cuando un circuito queda incompleto.
Una salida total y simultánea concentra demasiado riesgo. Priorizamos el flujo que más impacto tiene y usamos esa entrega para validar maestros, roles e integración.
Seguimos documentos y datos entre áreas para ver dónde se duplican, corrigen o pierden.
Definimos estructura, responsables, reglas de alta y limpieza antes de cargar el sistema.
Ambiente de prueba, escenarios reales, saldos validados y permisos según cada rol.
Acompañamiento operativo, control de diferencias y expansión cuando la primera cadena ya cierra.
Configuración y migración son una parte. La otra es dejar reglas, responsables y controles para que el dato se mantenga confiable después de la salida.
Sí. Elegimos la plataforma según procesos, localización, integraciones, capacidad interna y costo total de sostenerla, no sólo por cantidad de funciones.
No necesariamente. A veces conviene mantener el sistema transaccional e integrar la pieza que falta. El diagnóstico separa problemas de configuración, datos e infraestructura.
Sí, con fecha de corte, reglas de transformación y validaciones contra totales conocidos. Los datos históricos se migran sólo si tienen un uso concreto.
Depende de circuitos, calidad de maestros, localización e integraciones. Proponemos fases con entregas utilizables para evitar un proyecto largo sin resultados intermedios.
Sólo cuando la diferencia representa una ventaja o una obligación real. Si el proceso puede adoptar el estándar sin perder valor, evitamos código que después haya que mantener.
Seguimos el dato desde su origen y definimos si el problema requiere configurar, integrar o reemplazar una parte del sistema.